Ya tembló, ¿ahora qué?

Después del pasado terremoto que sacudió al país hace unos previos días la pregunta del millón es: ¿ahora que sigue? Pues bien, el reto que ahora enfrenta al país es descubrir que sigue de ahora en adelante en la vida cotidiana.

IMG_6196
Cortesía del Tec de Monterrey Campus Puebla

Antes de continuar con la vida tal como la conocíamos, es importante estar consciente de los problemas emocionales que repercuten en algunos. Podrías estar sufriendo alguno de los siguientes trastornos sin saberlo.

Estrés postraumático

Después de vivir un evento tan fuerte, lo más común para algunas personas es presentar síntomas de alteración posteriores a lo sucedido. Si se tienen recuerdos que angustian, sueños no placenteros relacionados a lo sucedido, reacciones que asemejan a que la persona está volviendo a vivir el suceso o malestar general es importante atender el problema.

Síndrome del superviviente

Si sientes alguna culpa por continuar con tu vida tal cómo la conocías, si no puedes imaginarte como seguir adelante habiendo tanto por hacer todavía, cuidado podrías sufrir del síndrome del superviviente. Ocurre cuando una persona percibe que ha hecho mal al sobrevivir un evento traumático cuando otros no lo han logrado. Aparece como consecuencia del trastorno por estrés postraumático, cuando éste está relacionado con la muerte de seres queridos, cuando se ha sido testigo de la muerte de otros o cuando se ha estado involucrado en una situación en la que otros han muerto, aunque no se haya sido testigo de dicho suceso.

Lidiar con ambos problemas (ampliamente relacionados) es importante estar consciente de que se tienen y platicarlo con una persona de confianza en casos muy severos.

Los jóvenes tomaron México, ahora que no lo suelten.

Si bien antes se creía que los millenials eran la generación de la tecnología, que no les interesaba actuar por el futuro de su país a menos que el nuevo iPhone estuviera involucrado, nos demostraron lo contrario con el terremoto.

Todos colaboraron para ayudar en la tragedia, pero fueron los jóvenes (entre 15-25 años) los primeros en tomar acción y la mayoría en involucrarse, derrumbando el mito acerca de su egoísmo como estereotipo de su generación (El Economista, 2017). Para la mayoría, este fue el primer sismo de esa intensidad, y para los que vivieron el del 85 dudosamente lo recuerdan. Sin conocerse, sin mucho en común, se unieron por una sola causa: levantar a México. Cabe reconocer que las redes sociales fueron la herramienta clave para los jóvenes. Gracias a la comunicación se podía saber en cuestión de minutos que zonas eran las más vulnerables, dónde ayudar, qué llevar, a dónde ir y qué hacer, lo cuál facilitó bastante la ayuda.

Una vez más nos recordaron por qué son el futuro del país, sin esperar que el gobierno tomará acción en el asunto los mexicanos se salvaron ellos mismos.

IMG_6194
Cortesía del Tec de Monterrey Campus Puebla

Lo que se viene.

Ya donamos, ya repartimos y escarbamos , ¿ahora que sigue? Tuvimos el furor y las ganas de apoyar, los víveres sobraban a lo largo y ancho de la capital pero, ¿realmente continuará el apoyo? ¿lo dejaremos como la moda del momento?

Es importante recalcar que esto todavía no acaba, la ayuda se va a seguir necesitando. Las casas no se reconstruyen en dos días ni los edificios se vuelven seguros pasado el terremoto. Como claro ejemplo está Chiapas y Oaxaca, que desde el ocurrido a principios de septiembre nos ha necesitado y lo sigue haciendo. En las demás regiones recientemente afectadas no cambia.

Las universidades también se han involucrado en la ayuda. Por parte del Tecnológico de Monterrey han enviado a jóvenes como apoyo para las inspecciones estructurales a distintas regiones del Estado de Puebla y la repartición de víveres.

 

No hay que permitir que las cosas vuelvan a ser como antes. Es importante continuar unidos como nación para producir un cambio y avanzar porque no hacen falta 100 años para lograrlo, ni una nueva generación. México se levantó pero hace falta más que tres días para realmente lograr un avance en el país.

No olvides estar precavido ante otro desastre como este ya que nada lo puede predecir. Ubicar tu zona más segura, tener una mochila preparada con documentos importantes y primeros auxilios es vital a la hora de que pasen sucesos así.  Recuerda, hay que esperar lo mejor pero prepararse para lo peor.

Hecho en el reto solidario de semana i.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s